Esclerosis multiple factores ambientales

Esclerosis múltiple

Figura 1: Evolución de la esclerosis múltiple.Figura 2: Principios de las interacciones aditivas entre factores de riesgo.Figura 3: Mecanismos hipotéticos de los procesos asociados al tabaquismo que contribuyen al riesgo de esclerosis múltiple.Figura 4: El estilo de vida y los factores ambientales afectan al sistema inmunitario para desencadenar y/o perpetuar la esclerosis múltiple.

T.O. ha recibido honorarios por conferencias y/o consejos consultivos, así como becas de investigación sobre la esclerosis múltiple sin restricciones de Allmiral, Astrazeneca, Biogen, Genzyme, Merck y Novartis. L.A. ha recibido honorarios por conferencias de Biogen y Teva.

Una región del cromosoma 6 humano que contiene ∼ 200 genes, la mayoría de los cuales tienen funciones en el sistema inmunitario; de ellos, los genes de clase II codifican moléculas que se unen y presentan antígenos peptídicos a las células TH CD4+, y los genes de clase I codifican moléculas que presentan antígenos peptídicos a las células T citotóxicas CD8+.

Los polimorfismos de un solo nucleótido (SNP) se identifican en todo el genoma, por lo general varios cientos de miles de SNP, en cohortes muy grandes de casos y controles, lo que permite identificar asociaciones entre enfermedades y loci genómicos discretos.

Síntomas de la Sra.

La esclerosis múltiple (EM) es uno de los trastornos neurológicos más comunes, que causa no traumas en adultos jóvenes en muchos países. Un síntoma importante de la enfermedad es la presencia de placas en el cerebro o la médula espinal, que incluye una región de desmielinización junto con la preservación relativa de los axones que puede variar en las etapas agudas y crónicas. Esta revisión se realizó utilizando palabras clave relacionadas a través de la búsqueda en bases de datos científicas. La evaluación de los artículos relacionados mostró que, en general, la EM se reconoce como una enfermedad autoinmune con antecedentes genéticos causados por factores ambientales inciertos. Los efectos epidemiológicos basados en la raza, el sexo y la ubicación geográfica están fuertemente relacionados con la frecuencia, los tipos y la gravedad de la enfermedad. Se ha informado de que la vitamina D, las infecciones, el tabaquismo y la dieta son factores potenciales asociados a la EM. Debido a la importancia de estos factores en la enfermedad de la EM, su control es potencialmente útil para prevenir la enfermedad y la rápida progresión y exacerbación de sus síntomas.

Factores de riesgo y patogénesis de la esclerosis múltiple

Los mecanismos inmunológicos que contribuyen a la esclerosis múltiple (EM) difieren entre hombres y mujeres. Las mujeres tienen entre 2 y 3 veces más probabilidades de desarrollar EM que los hombres, pero se desconoce la razón de esta discrepancia. Una vez establecida la EM, las mujeres presentan una forma más inflamatoria, aunque más leve, de la enfermedad, mientras que los hombres suelen padecer una enfermedad más grave y una progresión, degradación neuronal y discapacidad más rápidas. Algunas de estas diferencias están relacionadas con la genética, incluido el control genético de los genes reguladores del sistema inmunitario en el cromosoma X, así como las propiedades inmunomoduladoras de las hormonas sexuales. Las diferencias en el desarrollo de la EM también pueden estar relacionadas con la forma en que el sexo interactúa con los factores de riesgo ambientales. Existen varios factores de riesgo ambientales para la EM, como la infección por el virus de Epstein Barr de aparición tardía, los niveles bajos de vitamina D en suero, la baja exposición a la radiación UV, el tabaquismo, la obesidad y la falta de actividad física. La mayoría de estos factores de riesgo afectan de forma diferente a hombres y mujeres, ya sea por procesos biológicos o inmunológicos o por diferencias de comportamiento. En esta revisión, exploramos más a fondo estas diferencias y nos centramos en cómo la interacción de los factores de riesgo ambientales con las hormonas sexuales puede contribuir a que la prevalencia y la patología de la EM sean significativamente diferentes en hombres y mujeres.

Medio ambiente ms

Definimos el subconjunto «genéticamente susceptible» (G) para incluir a todas las personas con cualquier probabilidad de desarrollar EM en su vida que no sea cero. Los individuos que no tienen ninguna posibilidad de desarrollar EM, independientemente de sus experiencias ambientales, pertenecen al subconjunto «no susceptible» (G-), que se excluye mutuamente. Utilizando estos parámetros epidemiológicos bien establecidos, analizamos, matemáticamente, las implicaciones que estas observaciones tienen respecto a la susceptibilidad genética a la EM. Además, utilizamos el cambio de la proporción de sexos (observado en un intervalo de 35 años en Canadá), para derivar la relación entre la probabilidad de EM y una probabilidad creciente de una exposición ambiental suficiente.

Demostramos que la susceptibilidad genética se limita a menos del 7,3% de las poblaciones en toda Europa y Norteamérica. En consecuencia, más del 92,7% de los individuos de estas poblaciones no tienen ninguna posibilidad de desarrollar EM, independientemente de sus experiencias ambientales. Incluso entre los portadores del haplotipo HLA-DRB1*15:01~HLA-DQB1*06:02~a1, mucho menos del 32% pueden ser miembros del subconjunto (G). Además, a pesar de la actual preponderancia de las mujeres entre los pacientes de EM, éstas tienen menos probabilidades de pertenecer al subconjunto susceptible (G) y tienen un umbral ambiental más alto para desarrollar la EM en comparación con los hombres. No obstante, la penetración de la EM en las mujeres susceptibles es considerablemente mayor que en los hombres. Además, las curvas de respuesta a la probabilidad de padecer EM en individuos susceptibles aumentan con el incremento de la probabilidad de una exposición ambiental suficiente, especialmente entre las mujeres. Sin embargo, estas curvas de respuesta ambiental se estabilizan por debajo del 50% en el caso de las mujeres y en un nivel significativamente inferior en el caso de los hombres.